Desde el 22 al 29 de agosto nuestra Comunidad parroquial, junto con la de San Francisco, ha emprendido una peregrinación a Tierra Santa, en los cuales hemos conocido los Santos Lugares dónde transcurrió la vida mortal de Cristo y también la tierra de María.  Hemos visitado y orado en los diferentes santuarios que jalonan esta tierra, celebrando la Eucaristía en diferentes santuarios.
La primera parte del viaje estuvo centrada en Galilea, en el norte del país. Recorrimos el mar de Galilea y sus alrededores, preñado de referencias evangélicas: la iglesia del Sermón de la Montaña, de la multiplicación de los panes y de los peces, el santuario del Primado de Pedro, la ciudad de Magdala (de dónde era Santa María Magdalena). En la ciudad de Caná los matrimonios que asistían a la peregrinación renovaron sus compromisos matrimoniales y por supuesto, también conocimos la ciudad de Nazaret. En la Basílica de la Anunciación veneramos el sitio dónde la Virgen María recibió el anuncio del arcángel Gabriel y dónde Dios se hizo hombre en el seno purísimo de María para salvarnos.
En la segunda parte de la peregrinación, recorrimos el sur del país, empezando por Belén y culminando en la ciudad santa de Jerusalén. Durante dos días y medio visitamos los santuarios de la ciudad, dónde el Señor Jesucristo murió, resucitó y subió al Padre. Imposible manifestaros la emoción que sentimos en el Santo Sepulcro, ante el Calvario o en la tumba dónde fue depositado Cristo, y dónde resucitó, o en el Cenáculo o el Huerto de Getsemaní.