El 1 de noviembre la liturgia de la Iglesia nos presenta la solemnidad de Todos los Santos, que están con Cristo en la gloria. En el gozo único de esta festividad, la Iglesia Santa, todavía peregrina en la tierra, celebra la memoria de aquellos cuya compañía alegra los cielos, recibiendo así el estímulo de su ejemplo, la dicha de su patrocinio y, un día, la corona del triunfo en la visión eterna de la Divina Majestad (elogio del Martirologio Romano).

Este día no solamente celebramos a los santos canonizados, sino a todos los cristianos que han vivido a lo largo de los siglos y ya están en el Cielo, gozando de la presencia de Dios. Entre ellos seguro que hay muchas personas que nosotros hemos conocido, y que ya desde la gloria actúan como intercesores nuestros ante Dios.

El día 2 de noviembre, la Iglesia conmemora a todos los fieles difuntos. La Santa Madre Iglesia, después de su solicitud en celebrar con las debidas alabanzas la dicha de todos sus hijos bienaventurados en el cielo, se interesa ante el Señor en favor de las almas de cuantos nos precedieron con el signo de la fe y duermen en la esperanza de la resurrección, y por todos los difuntos desde el principio del mundo, cuya fe sólo Dios conoce, para que, purificados de toda mancha del pecado y asociados a los ciudadanos celestes, puedan gozar de la visión de la felicidad eterna.

Nuestra oración por ellos es especialmente eficaz en la Misa, ya que la Iglesia ofrece el sacrificio eucarístico de la Pascua de Cristo por los difuntos,a fin de que, por la comunión entre todos los miembros de Cristo, lo que a unos consigue ayuda espiritual, a otros les otorgue el consuelo de la esperanza.

Con tal fin los horarios de las Eucaristías para estos días son:

Solemnidad de Todos los Santos:

  • Jueves 31 de octubre: I Vísperas y Misa vespertina a las 19:00 horas
  • Viernes1 de noviembre:  9:00, 12:00 y 19:00 horas

 

Conmemoración de todos los Fieles difuntos (2 de noviembre):

  • En la Basílica de Santa María, a las 9:00
  • En el Cementerio, a las 11:00, 12:00 y 17:00 horas.
  • La misa vespertina del 2 de noviembre, a las 19:00 horas en la Basílica de Santa María, es ya misa anticipada del domingo, aunque, como en todas las Eucaristías, pediremos por todos los difuntos en ella.