Este domingo, 3 de noviembre, celebramos una gran solemnidad en nuestra Basílica de Santa María La Mayor. Vamos a recordar el día en que nuestra Basílica fue dedicada, es decir, el aniversario del día en que nuestra iglesia fue solemnemente destinada a ser la casa de Dios y la casa de la comunidad de cristiana.
El aniversario de la dedicación es un día para dar gracias a Dios, que nos reúne como hijos suyos, que viene en medio de nosotros y hace de las paredes de Santa María Su casa y la casa de todos. Un día para recordar todo el camino cristiano que aquí se ha hecho desde el siglo trece, todo el impulso cristiano que desde aquí ha salido para que ese camino se hiciera presente en la vida de cada día, en medio del mundo. Y un día para pedir a Dios que siga a nuestro lado, y llene con su amor a todos los que vendrán aquí para encontrase con la comunidad, para rezar y celebrar los sacramentos.
Y desde que nuestra iglesia fue elevada a la dignidad de Basílica, en este día puede lucrarse el don de la indulgencia plenaria (aplicable también a los difuntos) todos aquellos que visiten nuestro templo (y también la tarde del día 2), con las condiciones usuales que determina la Iglesia (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Papa).
Os invitamos a todos que acudáis este día a nuestro templo. El domingo a las 12 nos reuniremos para celebrar la Eucaristía solemnemente, con la presencia de todos los grupos y colectivos de nuestra comunidad parroquial (hermandades y cofradías, grupos parroquiales, catequistas, miembros de Cáritas y Vida Ascendente, equipo de Liturgia y de Pastoral de la Salud, etc.) y por supuesto con todos los miembros de nuestra feligresía.