Estamos en el mes de Mayo, que en la tradición católica está vinculado especialmente a la veneración de la Virgen María. Su presencia es constante en la Liturgia. Diariamente la recordaremos en la Plegaria Eucarística. Celebraremos también varias fiestas suyas: el 21 de mayo, que haremos memoria de la Virgen María, Madre de la Iglesia, que acaba de instituir el Papa; el 31 de mayo, fiesta de la Visitación, contemplaremos cómo está presente junto a los apóstoles en el día santo de Pentecostés el 20 de mayo, y recordaremos su aparición a los pastorcillos de Fátima el día 13. Además, como pórtico, hace pocos días celebramos la solemnidad de Nuestra Señora de la Cabeza, patrona de nuestra diócesis de Jaén. También la tendremos presente en nuestros ejercicios piadosos: en el Santo Rosario, y en el ejercicio del mes de mayo, que realizaremos en nuestra Basílica al término del Rosario.

Desde aquí os pedimos que dediquéis un tiempo diariamente para acordarnos de nuestra Madre, la Virgen María.

Y por último, recordando que el mes de mayo cae en su gran parte dentro del tiempo pascual, pinchando aquí tenéis el enlace a una carta pastoral que ha escrito el Sr. Obispo de Jaén, acerca de la Virgen María y su relación con el Misterio de la Pascua del Señor.