El Papa Francisco firmó el pasado pasado 19 de marzo una nueva Exhortación Apostólica, titulada Gaudete et exsultate, sobre el llamado a la santidad en el mundo actual. El texto completo lo podéis descargar aquí

El Papa ahonda en una cuestión que ha planteado ya en más de un ocasión: acercar la santidad a los hombres de hoy, no como un modelo inalcanzable sino como un estilo de vida que se puede y debe encajar en la realidad cotidiana de cada hombre y cada mujer.

Así lo recordó durante una catequesis el 19 de noviembre de 2014, cuando subrayó que ser santo “no es solamente una prerrogativa de unos cuantos: es un don ofrecido a todos sin exclusión”. En esta misma línea, señaló que “no hay que ser obispos, sacerdotes o religiosos” para llegar a la santidad, como tampoco implica “alejarse de los asuntos ordinarios, para dedicarse exclusivamente a la oración”.

Es más, en esa misma audiencia general daba unas pautas prácticas para “subir a los altares” en el día a día. “¿Eres consagrado? Sé santo viviendo con alegría tu donación y tu ministerio. ¿Estás casado? Se santo amando y cuidando a tu esposo o a tu esposa, como Cristo hizo con la Iglesia. ¿Eres bautizado que no se ha casado? Sé santo llevando a cabo con honestidad y competencia tu trabajo, ofreciendo tiempo al servicio de los hermanos”.