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Social y caritativa

El ejercicio de la caridad – que proviene de la palabra latina caritas, que significa Amor – no es una simple dimensión más del cristianismo, sino que es la dimensión fundamental, la dimensión esencial de la fe y condición indispensable de toda comunidad cristiana, la señal distintiva de los discípulos de Cristo. La noche de la Última Cena, el Señor Jesús dijo: «Os doy un mandato nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado. En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os amáis unos a otros» (Jn 13,34-35).
 
La caridad no es sólo desprendernos de aquello que nos sobra para acallar nuestra conciencia. La caridad cristiana trabaja por el desarrollo integral del ser humano, en la restitución de la plenitud de la dignidad humana. La persona, en tanto poseedora de la máxima dignidad posible, por haber sido hecho a imagen y semejanza de Dios, en tanto ser integral y social y en proceso de hacerse en la sociedad, se torna en eje y centro fundamental de la acción de la caridad cristiana. En este ámbito del ejercicio de la Pastoral Social y Caridad, el Equipo de Cáritas Parroquial es el organismo oficial de la Basílica de Santa María la Mayor para promover y realizar la acción caritativa y social en su demarcación.
 
También hemos de tener en cuenta que nuestra Basílica que forma parte de una realidad social más amplia que es la ciudad de Linares. En Linares existe un Equipo de Cáritas Interparroquial, que se encarga de coordinar la pastoral caritativa y social en toda la ciudad. Está gestionado conjuntamente por todas las parroquias, participando en su funcionamiento los diferentes párrocos y miembros de los Equipos parroquiales de Linares. Lógicamente, se financia solidariamente entre todas las parroquias, contribuyendo a ella generosamente nuestra Comunidad parroquial. Las actividades que Cáritas Interparroquial realiza se pueden considerar, por tanto, parte de la pastoral caritativa propia de la Parroquia, proyectadas a un ámbito mayor que la estricta demarcación parroquial. Concretamente, Cáritas Interparroquial realiza de forma centralizada el servicio de atención a transeúntes, el ropero o la gestión del comedor social.
 
El Equipo de Cáritas presta atención tres días a la semana, los lunes, miércoles y viernes, aunque los casos urgentes se atienden cuando se presentan.
 
El Equipo de Cáritas de Santa María está dividido en varias vocalías, cada una de ellas con un campo de trabajo específico.
 
La Vocalía de acogida tiene como funciones principales acoger, desde el respeto y la escucha, y ofrecer una atención de calidad. También se encargan de ofrecer una primera respuesta a la demanda, bien satisfaciendo una necesidad urgente, bien haciendo ver a la persona usuaria que su problema va a ser considerado como se merece; creando un clima de confianza que permita que emerjan los problemas y necesidades que se hallen detrás de la demanda expresada inicialmente.
 
Son parte de sus funciones asimismo el establecer un primer diagnóstico del caso; crear una relación de referencia, es decir, una relación entre profesional y persona usuaria que pueda convertirse en el eje de una intervención continuada a medio plazo; orientar en los servicios a los que acudir y pasos que dar y hacer uso y fomentar la comunicación entre los diferentes servicios de los que disponemos, a nivel interparroquial  y Diocesano.
 
El equipo de acogida también está encargado de poner en conocimiento a los distintos equipos de la acción caritativo-social la situación de algunas familias que están en situación de utilizar otros servicios prestados por la parroquia y rellena asimismo la Ficha Social Básica  de la persona que acude a nuestro Equipo de Cáritas y solicita la documentación pertinente necesaria para tramitar el tipo de ayuda que solicita.
 
La Vocalía de atención primaria tiene como función principal el responder a las necesidades básicas de población con recursos insuficientes. Por tanto, es la encargada de cursar la ayuda solicitada, que va desde las ayudas que cubren necesidades básicas como: alimentos, ropa, medicinas, etc., así como el pago de recibos de luz, agua, alquiler, muebles, desplazamientos por motivos de trabajo o consultas médicas.
 
Dentro de la Pastoral parroquial, esta vocalía de Cáritas coordina también la entrega de alimentos no perecederos a todas aquellas familias que estén pasando por una situación complicada y que se lo hayan dado a conocer.
 
Estos alimentos se obtienen de diversas maneras. La vocalía se encarga de gestionar las donaciones de alimentos que se reciben por medio del Plan de ayuda alimentaria a las personas más necesitadas, creado por la Unión Europea, en colaboración con sus distintos Estados miembros y empresas de alimentación. Estas empresas donan alimentos que en nuestra Parroquia son repartidos por esta vocalía del Equipo de Cáritas.
 
También se cuenta con la donación de alimentos que realizan periódicamente las hermandades y grupos parroquiales y los recogidos en campañas realizadas en los colegios religiosos de la parroquia.
 
Estos alimentos se reparten los miércoles por la tarde, aunque a los nuevos casos que vienen a la parroquia con grandes necesidades se les atiende en el momento en que lo solicitan. Habitualmente se distribuyen de los siguientes tipos: leche,  zumos, galletas, latas de conservas y comida precocinada, legumbres, pasta, etc. También, cuando hay disponibilidad, se entregan frutas y verduras frescas.
 
En el año 2015 el número de familias a las que se prestó atención desde esta vocalía es de 65, con un total aproximado de 180 personas, realizando diversas gestiones como el pago de gastos domésticos (vivienda, luz, agua, ayuda para gastos de farmacia, ayuda escolar y otros asuntos como recibos impagados a Hacienda, etc.) Durante este año 2015 se han repartido aproximadamente 10.290 kilos de alimentos.
El apartado de atención también incluye los siguientes proyectos de atención en coordinación con Cáritas interparroquial:
 
Programa de  atención  a drogodependientes a través de Proyecto Hombre. Ayudando a estas personas a su inserción social y a sufragar parte de la cuantía económica que pueda acarrear su tratamiento.
 
Derivación al comedor social  para transeúntes, personas sin hogar y familias  en riesgo de exclusión social. Buscando siempre la promoción social de estas personas.
 
Servicio de ropero, muebles y enseres.
 
La tarea de la vocalía de acompañamiento, es el trabajo de relación personal continuada, relativamente duradera, tratando de comprender a las personas para contribuir a que ellas mismas entiendan y empiecen a dominar su situación y las claves de sus dificultades; de apoyo para activar y movilizar recursos, capacidades, potencialidades de las personas y de su entorno. También conlleva la necesaria aplicación de recursos dentro de una estrategia de actuación, con criterios de flexibilidad y oportunidad.  Este acompañamiento se realiza a través del seguimiento de aquellas familias que acuden a Cáritas, mediante  visitas a domicilio y reuniones periódicas. Se organiza también la atención a personas que están solas o enfermas a través de visitas, semanales, a domicilio, en grupos de dos personas.
 
Las diferentes Hermandades y Grupos Parroquiales de nuestra Basílica, a través de sus Vocalías de Caridad, ejercen también una acción caritativa y social. Esta actividad es coordinada desde el Equipo Parroquial de Cáritas, del que estos vocales son miembros, de tal forma que esta pastoral caritativa llegue adecuadamente a todos los necesitados de nuestra Parroquia y de la ciudad de Linares.
 
Una característica fundamental es el aporte de alimentos, aportados por cada Hermandad, dentro de la procesión de ofrendas de la Eucaristía dominical, para ser distribuidos por el Equipo de Cáritas de Santa María. Sus actividades comprenden otros muchos aspectos, como las campañas de recogida y distribución de alimentos, organización de festivales benéficos, ayudas económicas, etc.